Mi hija lo tira todo al suelo... ¿qué hago? - Motriko
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Mi hija lo tira todo al suelo… ¿qué hago?

Una de las acciones que más se repiten entre los 12 y los 24 meses es un “juego” que consiste en tirar algún objeto que esté a su alcance. Lo dejan caer o lo lanzan con fuerza, y en algunas ocasiones van a recuperarlo por sí mismos, sobretodo si se pueden mover libremente. En otras ocasiones, miran a su mamá, dándole a entender que desean recuperar el objeto que acaban de lanzar. Y es esperable que la primera, la segunda, incluso la tercera vez y más, estemos dispuestos a devolverle el objeto, comprobando que lo que quiere es volverlo a tirar. ¿Cuál es el sentido de todo esto? ¿Te está “poniendo a prueba”? ¿Te está tomando el pelo? ¿O deberías seguirle el rollo?

No, tu bebé no te está tomando el pelo. Él está empezando a descubrir que la separación es algo reversible, es decir, que aunque un objeto se aleje de él, aunque sea lanzado, o incluso desaparezca de su vista… el objeto sigue existiendo. ¿Y cuál es el sentido de ese aprendizaje?

Tirar y recuperar los objetos una y otra vez es un aprendizaje esencial por parte del niño para asumir que la separación no es definitiva.

Bien, en esta época de su vida, el bebé es un niño que no quiere alejarse de su madre, a veces la separación se convierte en un drama, porque aunque le digamos “en seguida vuelvo, sólo voy a comprar”, para él la separación es algo definitivo e irreversible. Él siente que está perdiendo a su mamá para siempre.

Ahí está el sentido profundo de ese sencillo y repetitivo juego. Tu hijo sólo quiere comprobar de forma simbólica que si te vas, en realidad vas a volver. Está aprendiendo la permanencia del objeto, que sienta las bases para todos los aprendizajes cognitivos posteriores.

¿Y ahora qué? Pues sí, hay veces que estaremos de humor para devolverle una y otra vez el objeto que lanza nuestro hijo. Hay otras que el cansancio, el humor o el contexto no nos lo permiten. Hay veces que el objeto que desea lanzar no sea el más indicado para ser lanzado. En ese caso, puede ser una buena idea tener en casa (o en el bolso) objetos que sí puedan cumplir esa función: tapones de corcho pintados, botellas vacías… y ofrecérselas cuando lo necesite.

Pero es probable que acompañar a tu hijo en este juego sea más fácil cuando entiendes qué se juega realmente en ello; tú misma podrás participar en este juego y enriquecerlo compartiéndolo con tu hijo/a. La Psicomotricidad en Familia también es una propuesta de actividad que facilita a las familias con niños encontrarse desde el juego y el placer, facilitando los procesos madurativos y elaborando la angustia de separación.